Crimen de Colosio, 25 años de impunidad y complicidad

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A meses de que deje el cargo de Ombudsman de la nación, el ex fiscal del Caso Colosio y hasta 2014 abogado de la UNAM, Luis Raúl González Pérez, tiene el deber moral y cívico de dar los pormenores de quién o quiénes fueron los autores intelectuales del homicidio del frustrado candidato presidencial (1994-2000). Lo mismo el ex gobernador y ex senador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones.

Incluso ahora que Netflix, estrena su serie “Historia de un Crimen”, deberían de tomar esto en cuenta sus guionistas, ya que es parte fundamental de esta historia de la vida real.

Crimen de Colosio, 25 años de impunidad y complicidad
Hoy 23 de marzo se cumplen 25 años del crimen del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio.

Como se sabe en 2014 cuando se designó a González Pérez, el Senado de la República estaba dominado por priistas que lideraba el ex mandatario estatal Manlio Fabio Beltrones y quien como pocos saben, fue el primero en “dialogar” con el homicida confeso Mario Aburto Martínez, aquella fatídica noche del 23 de marzo de 1994, en Tijuana.

Para diversas fuentes del mundo de la política el nombramiento del actual titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), fue el pago para que guardara silencio y encubrir a los verdaderos responsables del homicidio del sonorense Luis Donaldo Colosio, mismo que cumple 25 años.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, quien está por la “Ley del punto final”, es decir, no investigar el pasado, ni desentrañar los hechos que marcaron a toda una nación, debería convocar a una referéndum nacional sobre este magnicidio.

Crimen de Colosio, 25 años de impunidad y complicidad
Para diversas fuentes el nombramiento del actual titular de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, fue el pago para que guarde silencio y encubra a los verdaderos responsables del magnicidio.

Y es que el tabasqueño critica al Salinismo como motor del Neoliberalismo que nos tiene postrados como país económicamente y a merced de grandes acreedores, ya que a partir de ese sexenio, sino es que con Miguel de la Madrid, empezó el desmantelamiento de los bienes del Estado para entregárselos a grandes empresarios tanto nacionales como extranjeros.

Es en síntesis, el Salinismo el verdadero autor intelectual de este megahomicidio, de ahí que ahora que el mismo López Obrador convoca a dejar la simulación y las mentiras, para de una vez por todas esclarecer este vergonzoso acontecimiento.

La historia lo condenó

El crimen del sonorense despertó durante décadas todo tipo de conjeturas y hasta testimonios que cínicamente se desecharon; sin embargo, el pueblo que es sabio, ya condenó a Carlos Salinas como uno de los autores intelectuales, lo mismo que su “gurú”, José Córdoba Montoya.

Se supo que habían participado al menos dos tiradores; que los orificios habían sido causados por balas de distinto calibre, mismo que con la filmación de la autopsia que recientemente se dio a conocer se pudo comprobar.

Crimen de Colosio, 25 años de impunidad y complicidad
Persiste la teoría que el crimen de Colosio se trató de un complot político, debido a conflictos de índole personal con el entonces presidente Carlos Salinas.

Además de que se trató de un complot político para sustituir al candidato debido a conflictos de índole personal con el presidente Carlos Salinas; sin embargo, la asunción de Ernesto Zedillo, tampoco le fue favorable e incluso tuvo que emigrar a Irlanda, mientras su querido hermano Raúl, tuvo que pasar las de Caín en prisión.

También trascendió que un grupo de narcotraficantes también había planeado el asesinato, y también que el asesino había sido suplantado durante su traslado a la ciudad de México.

Con la presentación del informe del fiscal en septiembre de 2000, en este caso Luis Raúl González, todas esas hipótesis fueron desechadas.

Sus resultados, hay que aceptarlo se mantienen legalmente incuestionables, según jueces. Desde 1994 no hay indicios de un autor intelectual por lo menos en los expedientes penales.

Aquel año turbulento no sólo estuvo marcado por la muerte de Luis Donaldo Colosio sino como se sabe, por el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, mismo que sólo aparece a escena cuando es requerido por dicha “mafia del poder”, como diría López Obrador.

Además estuvo marcado por los secuestros de los empresarios Joaquín Vargas, Ángel Lozada, Alfredo Harp Helú; el asesinato del entonces secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu; y culminó el año con el llamado “error de diciembre”, que provocó una gran devaluación y la creación del Fobaproa que aún seguimos pagando millones de mexicanos para “rescatar” a los bancos, que más bien se sabe, fue para beneficiar a los banqueros afines al régimen, todo eso derivó en la peor crisis económica del país en los últimos lustros.

Las balas del odio acabaron con Colosio: Diana Laura

El mensaje de Diana Laura Riojas, esposa de Colosio, durante el sepelio fue elocuente: “Fueron las balas del odio, del rencor y de la cobardía, las que interrumpieron la vida de Colosio. Dieron fin abrupto a su existencia, pero no a las ideas por las que luchó”.

Por tanto, el crimen político del frustrado candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio, sigue sin resolverse en su totalidad, ya que la autoría intelectual todavía sigue impune.

Y es que por más que los responsables de “investigar los crímenes” trataron de desvirtuar los casos, su peso político e histórico quedó en evidencia todavía, al tratar de callar a uno de los participantes de un  evento donde se darían a conocer los pormenores.

Cabe recordar que el 29 de octubre de 2014, cuando acudía al evento el académico Ernesto Villanueva del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM fue atacado a tiros en uno de los circuitos de Ciudad Universitaria mientras conducía una camioneta blindada, motivo por lo que resultó ileso.

El también litigante quien salvó milagrosamente la vida, señaló al ex procurador general de la República Diego Valadés como posible responsable de ese ataque, ya que estuvo en ese tiempo a cargo de las pesquisas de dichos magnicidios en tiempos en que estuvo en la Presidencia de la República, Carlos Salinas de Gortari, quien como se sabe, todavía goza de una gran influencia en círculos penales.

En dicha aula universitaria se presentó el libro del Diplomático Mexicano Humberto Hernández Haddad, denominado “Colosio y Ruiz Massieu Veinte Años Después”.

En este marco, el Presidente de la Academia Mexicana de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, el Sr. Lic. Alberto Woolrich Ortiz, presentó formalmente el libro y fungió como moderador en el evento, y reconoció que los asesinatos de los políticos mexicanos tanto de Colosio como de José Francisco Ruiz Massieu, cuñado de Carlos Salinas en un tiempo, estuvieron plagados de investigaciones muy deficientes en las que se alteraron de  manera  muy drástica los hechos y la realidad jurídica y política que en ese entonces atravesaba nuestra Nación.

En entrevista reciente con La Verdad, nuevamente confirmó esta versión.

Cabe recordar que ese día,  el Presidente de  la Academia Mexicana de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, debió suplir al moderador  del acto, en virtud de que horas antes y en los terrenos de la Universidad Nacional Autónoma de México el Investigador y Jurista Don Ernesto Villanueva, quien lamentablemente sufrió un atentado del que afortunadamente salió ileso, pero le impidió acudir y coordinar el evento como ya se precisó.

En tanto, Hernández Haddad (recién nombrado subsecretario en Turismo) y quien fuera Cónsul de México en San Antonio, Texas, en las épocas de los atentados relató que en ese cargo, informó al entonces Secretario de Relaciones Exteriores, José Ángel Gurría, que el diputado desaforado Manuel Muñoz Rocha, operador del asesinato a José Francisco Ruiz Massieu, se encontraba en la Ciudad de San Antonio, Texas, y ahí podía haberse dado cumplimiento a la orden de aprehensión librada en su contra por los Órganos Jurisdiccionales de los Estados Unidos Mexicanos.

Esta historia lo narró en su libro, en el que aseguró fueron varias las notas diplomáticas que le corrió al entonces secretario de relaciones exteriores, el Canciller José Ángel Gurría, (actual Secretario General de la OCDE), las cuales no tuvieron los efectos jurídicos que conforme a estricto derecho eran procedentes. “Simplemente no actuó”, acusó Don Humberto Hernández Haddad, durante la presentación de su libro.
Ahora cinco años después todo quedó igual. La justicia no existe en México.

Línea de tiempo

Historia sangrienta en la política mexicana

1989. 
El ex candidato a la Presidencia de la República por el PAN, Manuel Clouthier, muere en un accidente automovilístico sobre una rúa cercana a Culiacán Sinaloa. Lo sospechoso del caso es que no se dieron a conocer fotos del accidente.

1994. 
Durante un acto de campaña en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California, un  pistolero conocido como Mario Aburto Martínez disparó a la cabeza del candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio Murrieta, quien horas más tarde fallecería en un hospital de la localidad. A más de dos décadas continúa la impunidad; no hay un actor intelectual del caso.

1994. 
Francisco Ruiz Massieu, quien hubiera sido Presidente de la República por el peso político que tenía en el PRI, fue ultimado a balazos el 28 de septiembre de 1994. Los involucrados en el homicidio: Manuel Muñoz Rocha, Raúl Salinas de Gortari y Fernando Rodríguez González.

2004. 
Luego de darse a conocer que Interpol Francia emitió una difusión internacional para localizar a Enrique Salinas de Gortari por presuntos vínculos con su hermano Raúl por supuesto lavado de dinero en aquella nación, Enrique apareció muerto en Huixquilucan, Estado de México.

2005. 
Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública federal durante la presidencia de Vicente Fox, falleció el 21 de septiembre al precipitarse el helicóptero en que viajaba.

2008. 
Juan Camilo Mouriño Terrazo, quien fungía como secretario de Gobernación murió en un avionazo el 4 de noviembre, cuando estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de la Ciudad de México. El secretario iba acompañado de José Luis Santiago Vasconcelos, considerado un zar en la lucha contra la delincuencia. Días antes de la caída, se realizó la captura de un importante capo del Cartel de Sinaloa, Jesús Reynaldo Zambada.

2010. 
Al más puro estilo de las campañas del siglo pasado, Rodolfo Torre Cantú, candidato a la gubernatura de Tamaulipas por el PRI fue rafagueado a tiros con cuatro de sus asistentes el 28 de junio, mientras se trasladaba al aeropuerto de Ciudad Victoria.

2011. 
De manera muy extraña, José Francisco Blake Mora, quien fuera el sucesor de Juan Camilo Mouriño, quien fungiera como Secretario de Gobernación y perdiera la vida en un accidente aéreo, también perdería la vida al caerse la nave en que viajaba, tres años después. Un día antes fue capturado Ovidio Limón, cercano a la cúpula del Cártel de Sinaloa.

2016. De acuerdo a las investigaciones, el asesinato el 2 de enero de la alcaldesa de Temixco, Morelos, Gisela Mota del Campo, fue a consecuencia de los compromisos que hizo con el grupo delincuencial Guerreros Unidos, cuando le ofreció la dirección de Tránsito a una persona vinculada con esa organización.

fuente original: https://laverdadnoticias.com/mexico/Crimen-de-Colosio-25-anos-de-impunidad-y-complicidad-20190321-0122.html

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